El no poder diferenciar, si es tu piel o la mia la que arde más,
me excita de tal forma que me desespera el saber que te tengo cerca.
EL saber que quieres y yo sin negarme,
el que sin reprimirse nos tocamos sin control,
desinhibidos y sin conciencia de lo que sucede alrededor.
Solo concentrados en nuestras manos haciendonos volar
y a minutos frenandonos,
con el miedo que con tanto placer,
creemos chispas al tocarnos,
y morir ardiendo de tanta excitación.